Sombras


La fotografía en blanco y negro es un juego de luces y sombras donde suelen predominar los objetos opacos que bloquean la luz y reducen las sombras a deformes siluetas bidimensionales. Las siluetas se retuercen en vano al capricho de las fuentes luminosas, aspirando una y otra vez a salir de la penumbra. Pero la sombra es mucho más que ausencia de luz. 

El juego de la tierra, sus desniveles, horizontes y contrastes, el peregrinaje de las nubes y el color del cielo como filtros de los rayos del sol, otorga a menudo a las sombras un gran protagonismo a poco que el espectador centre en ellas su imaginación y huya de las formas reconocibles.

Si lo consigue, y como manchas de tinta negra que bañan las cumbres y laderas, las sombras van cautivando su interés y atención dejando de ser simples proyecciones invertidas de los objetos que robaron su luz. Este trabajo fotográfico quiere devolverles su trascendencia, su fuerza para crear volúmenes, profundidad, y sensación de movimiento, su carácter indisoluble del objeto al que complementa. 

Expo Sombras-2Si la cultura grecorromana creyó en la invención de la pintura a partir de la reproducción de la silueta que marcaba la sombra sobre los muros, por qué no reivindicar el alma de la fotografía en las sombras de los objetos enfocados, atrayendo la mirada del espectador dentro del encuadre, y descubriendo las texturas de las superficies con el contraste entre lo iluminado y lo oculto. Y qué mejor escenario que el desierto de Atacama chileno, las llanuras y volcanes de la Catamarca argentina, o el Salar de Uyuni boliviano donde las sombras discurren lentamente hasta difuminarse día tras día en el anochecer.