E

El político Pío Cabanillas Alonso siempre ha sido un apasionado de la fotografía, y tras mostrarlo en diferentes exposiciones, ahora “deja ver más” de esa faceta en “Gea”, una declaración de intenciones que busca los detalles de la tierra y la naturaleza para congelar sus estructuras, formas y texturas.

Un compendio de 124 instantáneas tomadas a lo largo de 20 años es el material utilizado por el político de ascendencia ourensana Pío Cabanillas Alonso para su primer libro fotográfico, “Gea” (La Fábrica). “No es una guía de viajes. ‘Gea’ es un libro de joyas de la naturaleza, del detalle. En cierta forma son como las cicatrices, los gestos o las arrugas de la naturaleza”, explica.
Buscando la singularidad de esa mitológica Gea -la personificación griega de la Tierra como Diosa-, el que fuera ministro portavoz del Gobierno (2000-2002) muestra en el volumen la “vida oculta de la naturaleza”, de la tierra, incidiendo en el detalle para “proteger la belleza”, seña de identidad de su trabajo.
“Un consejo con la naturaleza: no contentarse con lo evidente, ese es el mayor pecado”, opina Cabanillas sobre la esencia, alejarse de lo obvio o lo fácil, de esta colección de instantes de 16 países diferentes a la que le ha dedicado un año de trabajo, ya que quería dedicar 2016 “exclusivamente” al proyecto.
“Detalle y belleza” es el sino de “Gea”, que, así, muestra ese lado oculto de la materia, desde el Gran Cañón del Colorado al mar Muerto, pasando por los glaciares groenlandeses o por las dunas de Merzouga (Marruecos), y llegando a las superficies de los lagos de Canadá o los vapores de las aguas termales de Hveragerði (Islandia).
Y lo hace avanzando en un “decrescendo” fotográfico, que va desde los planos generales del apartado “Estructura” a “Forma” hasta llegar al explícito detalle en “Textura”: “te das cuenta de la capacidad artística de la naturaleza”.
El autor acota en ese último apartado los caprichos naturales con planos cerrados, jugando con la escala, porque para él la localización “no es lo importante”, sino la “esencia, los elementos, lo que significa”. “Gea” es, en definitiva, una “oda a la Tierra”, y no solo por el nombre, sino por las propias páginas del libro que ni si quiera están numeradas. El único texto es la introducción que Alexander von Humboldt escribió para su libro “Cosmos. Ensayo de una descripción física del mundo”.
“Me pareció pretencioso escribir sobre mí mismo o que alguien escribiera sobre mis fotos, y puesto que me estoy centrando en la tierra escogí el que es, probablemente, el texto más bello que se ha escrito sobre la misma”, apostilla el ex director general de RTVE (1998-2000), que adelanta que formará parte de PHotoEspaña 2017 después de haber tenido contacto con en ese festival en 2015. Dice que “no se dedica a la fotografía”, sino que, ahora, con el volumen y las exposiciones previas, “deja ver” sus instantáneas porque “dedicarse” a ello es una pasión que tiene “desde siempre”.
“Viene de mi casa, de mi padre y de verle siempre con una máquina. Y de ser un gran viajero. Le copié las dos cosas: la pasión por los viajes y la pasión por la fotografía”, reconoce sobre la influencia de su padre, el político ourensano Pío Cabanillas Gallas, quien le regaló sus primeras cámaras, detonante para “no haber parado” desde entonces.
Aunque, reconoce, “una cosa es hacer fotografías y otra es hacer exposiciones. Eso viene después”, y añade: “Todos mis amigos decían que les gustaban mis fotos, me animaban, pero yo me las guardada para mí. Hasta que de repente se cruzó en mi camino el galerista Fernando Herencia y dijo ‘esto se tiene que dar a conocer”.