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‘Antigua’, la pasión de Pío Cabanillas por la fotografía y las tradiciones

 

El fotógrafo madrileño inaugura en Bodegas Tradición una exposición sobre la Semana Santa de Antigua Guatemala, “la ciudad que se paró en el tiempo”

Pío Cabanillas Alonso quedó prendado de la ciudad de Antigua Guatemala y su Semana Santa en uno de tantos viajes por el mundo, cámara en ristre, para explorar la naturaleza y captar detalles que pasan desapercibidos a simple vista, su especialidad en su faceta de fotógrafo, por la que le gustaría ser recordado más allá de su trayectoria profesional vinculada al mundo de la comunicación, su carrera de abogado y su efímero paso por la política –fue ministro tres años en la etapa de Aznar–.

Tal fue su fascinación por lo que encontró en las calles y gentes de la ciudad guatemalteca, también conocida como Santiago de los Caballeros, que lo que iba a ser un viaje selvático en busca de la belleza en los pliegues del pétalo de una flor o en la rugosidad del tronco de un árbol acabó siendo una aventura urbana, plena de sensaciones.

Algo parecido le ocurrió cuando conoció Bodegas Tradición, la bodega que abriga el proyecto cultural de la familia Rivero abanderado por la pinacoteca en la que pueden encontrarse obras de El Greco, Goya, Murillo, Zurbarán, Velázquez… y en la que encontró el escenario idóneo para mostrar ‘Antigua’, la exposición de la que es autor que coordina el curador Miguel López-Remiroinaugurada este jueves 3 de septiembre en las instalaciones de la firma que dirige la bodeguera y coleccionista Helena Rivero en un acto presidido por la alcaldesa, Mamen Sánchez, en presencia de una nutrida representación de la sociedad jerezana y madrileña.

En Antigua encontré calles que podían ser de Jerez y pasos e iglesias impresionantes del barroco español

En ‘Antigua’ se dan la mano dos tradiciones de gran arraigo en la sociedad jerezana como la Semana Santa, en este caso parte del legado español en las Américas “del que debemos sentirnos orgullosos”, y el vino con la fotografía como hilo conductor.

“Desde el primer momento entendí que estamos hecho el uno para el otro”, refiere el fotógrafo en una agradable conversación bajo el emparrado de uno de los patios de la bodega, “en la que se junta todo”, pues “el vino y la religión comparten valores como el esfuerzo, la devoción, el amor y la excelencia” y “además se llama Tradición”.

La muestra reúne 16 fotografías inéditas en blanco y negro seleccionadas para la ocasión a través de las que Cabanillas transmite “la emoción, pasión y vivencias interiores de personas –los antigüeños– que asustan de tanta religiosidad”. Y es que en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros o Antigua Guatemala, como en la bodega, el tiempo parece haberse parado.

“Me encontré calles que podían ser de los barrios históricos de Jerez o Sevilla, iglesias y pasos impresionantes del barroco español, con una calidad impresionante en la imaginería”, pero sobre todo, Cabanillas el fotógrafo, se topó con el sentimiento de aquellas gentes que se vuelcan en su semana de pasión y que retrató con gran belleza, que sólo alguien con mucho oficio es capaz de captar, creando una atmósfera llena de matices que traslada al espectador a otra época.

He hecho muchas cosas en mi vida pero la fotografía siempre ha estado ahí

La pasión por la fotografía y por los viajes se la inculcó de niño su padre (Pío Cabanillas Gallas) en las excursiones culturales que hacían todos los fines de semana por los pueblos de España, siempre con la cámara colgada al cuello, explica quien hace 15 o 20 años, después de mucho viajar y mucho fotografiar, siempre buscando un componente cultural, se decidió a mostrar sus trabajos ante la insistencia de sus amigos.

“Apareció un galerista y me metió el gusanillo”, detalla Cabanillas, que desde entonces ha protagonizado más de una decena de exposiciones en solitario, ha participado en “un montón” de colectivas y ha publicado cinco o seis libros de fotografía, entre ellos el editado por Turner de ‘Antigua’ que recopila más de 80 imágenes y que verá la luz el próximo mes de octubre.

«He hecho muchas cosas en mi vida, pero la fotografía siempre ha estado ahí», espeta quien piensa que “En fotografía, el azar es un elemento absolutamente decisivo”. Y el azar ha querido que Cabanillas y Helena Rivero coincidieran para traer a Jerez esta colección en una nueva apuesta de la bodega del arte por el arte.

“De lo que me siento más orgulloso es de que está colgado lo que yo quería y en un sitio que no podía ni imaginar”, apostilla Cabanillas, al que su anfitriona bodeguera, para la que «es un orgullo poder contar con una exposición de esta calidad”, presentó como un “fotógrafo impresionante”.

 

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Fuente Original: IR
Autor: A. Espejo